TILZAPOTLA

La preparatoria de la Fundación Don Bosco vino a motivar a nuestros jóvenes que no encontraban opciones para seguir estudiando

Comunidades
que Transforman

La preparatoria de la Fundación Don Bosco vino a motivar a nuestros jóvenes que no encontraban opciones para seguir estudiando; se les dificultaba salir porque las prepas más cercanas son las de Puente de Ixtla o Jojutla, y por los gastos y los tiempos de traslado, los jóvenes tendían a emigrar en vez de seguir estudiando. Da gusto porque se ve la disciplina y el entusiasmo y el interés de los jóvenes por superarse.

Testimonio de Don Vicente Peralta, presidente del comisariado ejidal de Tilzapotla, en el marco de los festejos del nuestro quince aniversario. Sus palabras expresan la esperanza que la comunidad mantiene en sus jóvenes y les reconoce el protagonismo necesario para hacer de la comunidad un espacio de oportunidades.

A la fecha han egresado cinco generaciones y están por egresar treinta jóvenes de la sexta generación. La mayoría de ellos se encuentra estudiando el nivel superior en espacios de la UAEM y de la UTSEM y el próximo ciclo escolar varios de ellos habrán logrado concluir una licenciatura o ingeniería.

En cuanto a su formación extracurricular, los jóvenes de la preparatoria brindan un servicio a la comunidad a través de jornadas de limpieza comunitaria, de impartir talleres de paz y de básquetbol en las escuelas primarias, de misionar en los periodos de Navidad y Semana Santa, así como participado en las diferentes actividades tradicionales de su pueblo.

Los espacios de nuestro “Centro Cultural Comunitario Don Bosco Tilzapotla” se nutren con la participación de integrantes de la comunidad; en los diferentes espacios conviven personas de edades diversas que nos ayudan a promover que las diferencias generacionales son riqueza y una buena oportunidad para mejorar nuestros estilos de convivencia.

El impacto social del Centro Cultural comienza a ser un referente en la vida de la comunidad y de la parroquia al proveer alternativas de convivencia y fortalecimiento del tejido social.

El testimonio de Doña Evangelina, mujer, madre y abuela, nos anima a seguir fortaleciendo espacios que permitan a las personas, reencontrarse con ellas mismas…

Yo me siento muy agradecida de participar en este espacio y que me permitan bailar, quienes me conocen, conocen mi historia… yo sufrí mucho maltrato, y el bailar con Ustedes, me hace sentir con vida y libre.

REGRESAR